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—Pues entonces está a su disposición, doctor Slop, a condición de que la lea en voz alta. Y diciendo esto cogió de la repisa un impreso de excomunión de la Iglesia de Roma, ejemplar que mi padre (aficionado a coleccionar cosas) se había procurado cogiéndolo del libro de actas de la iglesia de Rochester y cuyo autor era Ernulphus el obispo.1 Con la voz y los modales más fingidamente serios que se pueda imaginar, y que sin duda hubieran halagado al propio Ernulphus, dejó el papel en la mano del doctor Slop. Éste, que se estaba atando el pañuelo en el dedo herido, con un gesto torcido y no exento de recelo, leyó en voz alta lo que sigue. Durante todo ese tiempo mi tío se dedicó a silbar lo más fuerte posible el Lillabullero.2

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Textus de Ecclesiá Roffensi, per Ernulfum Episcopum.

EXCOMMUNICATIO

Ex auctoritate Dei omnipotentis, Patris, et Filij, et Spiritus Sancti, et sanctorum canonum, sanctaeque et intemeratae Virginis Dei genetricis Mariae,

――Ataque omnium coelestium virtutum, angelorum, archangelorum, thronorum, dominationum, potestatum, cherubin ac seraphin, & sanctorum patriaracharum, prophetarum, & omnium apostolorum& evangelistarum, & sanctorum innocentum, qui in conspectu Agni soli digni inventi sunt canticum cantare novum, et sanctorum martyrum et sanctorum confessorum, et sanctarum virginum, atque omnium simul sanctorum et electorum Dei,―― Excommunicamus,et anathematizamus (vel) hunc(os)furem(s),vel (vel)hunc(os) malefactorem(s), N. N. et a liminibus sanctae Dei ecclesiae sequestramus, et aeternis suppliciis excruciandus(vel) mancipetur(n), cum Dathan et Abiram, er cum his qui dixerunt Domino Deo, Recedé à nobis,scientiam viarum tuarum nolumus:et sicut aquâ ignis extinguitur, sic extinguatur lucerna ejus (vel corum) in secula seculorum nisi resipuerit(n), et ad satisfactionem venerit(n). Amen.

Maledicat illum(os)Deus Pater qui hominen creavit.Maledicat illum (os)Dei Filius qui pro homine passus est. Maledicat illum(os) Spiritus Sanctus qui in baptismo effusus est. Maledicat illum(os)sancta crux, quam Christus pro nostrâ salute hostem triumphans ascendit.

Maledicat illum(os)sancta Dei genetrix et perpetua Virgo Maria. Maledicat illum(os)sanctus Michael, animarum susceptor sacrarum. Maledicat illum(os) omnes angelí et archangeli,principatus et potestates, omnisque militia coelestis.

Maledicat illum(os) patriarcharum et prophetarum laudabilis numerus. Maledicat illum(os)sanctus Johannes praecursor et Baptista

Christi, et sanctus Petrus, et sanctus Paulus, atque sanctus Andreas, omnesque Christi apostoli, simul et caeteri discipuli, quatuor quoque evangelistae, qui sua praedicatione mundum universum converterunt. Maledicat illum(os) cuneus martyrum et confessorum mirificus, qui Deo bonis operibus placitus inventus est.

Maledicant illum(os)sacrarum virginum chori, quae mundi vana causa honoris Christi respuenda contempeserunt. Maledicant

illum(os)omnes sancti qui ab initio mundi usque in finem seculi Deo dilecti inveniuntur.

Maledicant illum(os) coeli et terra, et omnia sancta in eis manentia.

Maledictus(i) sit (n) ubicunque fuerit (n), sive in domo,sive in agro,

sive in viâ, sive in semitâ, sive in silvâ, sive in aquâ, sive in ecclesiâ.

Maledictus sit vivendo, moriendo,

manducando, bibendo, esuriendo, sitiendo, jejunando, dormitando, dormiendo, vigilando, ambulando,stando, sedendo, jacendo, operando,quiescendo, mingendo, cacando, flebotomando.

Maledictus(i) sit(n) in totis viribus corporis,

Maledictus(i) sit(n) intus et exterius.

Maledictus sit(n) in capillis; maledictus(i)sit(n) in cerebro.

Maledictus(i)sit(n) in vértice, in temporibus, in fronte,in auriculis, in superciliis, in oculis, in genis, in maxilliis, in naribus, in dentibus, mordacibus sive molaribus, in labiis, in guttere, in humeris, in harnis, in brachiis, in manubus, in digitis, in pectore, in corde, et in omnibus interioribus stomacho tenus, in renibus, in inguinibus, in femore, in genitalibus, in coxis, in genebus, in crucibus, in pedibus, et in unguibus.

Maledictus sit in totis compagibus membrorum, a vértice capitis, usque ad plantam pedis—non sit in eo sanitas.

Maledicat illum Christus Filius Dei vivi toto suae majestatis imperio.

———et insurgat adversus illum coelum cum omnibus virtutibus quae in eo moventur ad damnandum eum, nisi penituerit et ad satisfactionen venerit. Amen. Fiat, fiat. Amen.

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«En el nombre de Dios Todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y en el de los santos cánones; y en el de la Inmaculada Virgen María, madre y patrona de Nuestro Salvador.»

—Yo creo —dijo el doctor Slop dirigiéndose a mi padre, doblando el papel y dejándolo sobre sus rodillas—, que puesto que usted ya lo ha leído, no hay necesidad de leerlo en voz alta; y como el capitán Shandy no parece demostrar grandes deseos de escuchar, sería mejor que yo lo leyera para mí.

—No. Eso va contra lo convenido, replicó mi padre, y, además, tiene partes tan divertidas, sobre todo al final, que lamentaría privarme del placer de una segunda lectura.

El doctor Slop tampoco tenía muchas ganas de leerlo, pero como mi tío se ofreció al instante a dejar de silbar y leerlo él, el doctor pensó que más le valía hacerlo él acompañado del silbido de mi tío, que soportar su lectura. Volvió a levantar, por consiguiente, el papel y manteniéndolo bien paralelo a su cara para ocultar su disgusto, leyó lo que sigue, mientras mi tío Toby silbaba el Lillabullero, aunque más bajo que antes.

«En el nombre de Dios Todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y de la Inmaculada Virgen María madre y patrona de Nuestro Salvador y de todas las dignidades celestiales, ángeles, arcángeles, tronos, domina-ciones, potestades, querubines y serafines y de todos los santos, patriarcas, profetas; y de todos los apóstoles y evangelistas; y de los santos inocentes, que a los ojos del divino cordero, sean encontrados dignos de entonar el cántico nuevo de los santos, mártires y confesores; y de las santas vírgenes y de todos los santos, con los santificados

y elegidos de Dios. —Permítaseme que él (Obadiah) sea maldito (por atar estos nudos). —Nos, le excomulgamos y le anatematizamos y desde los umbrales de la Santa Iglesia de Dios Todopoderoso le relegamos a los tormentos junto con Datan y Abirám4 y todos aquéllos que dicen al Señor: «Aléjate de nosotros, no te queremos.» Que así como el fuego se apaga con el agua, así se extinga su luz por siempre jamás, a menos que se arrepienta (Obadiah, por los nudos que ató) y dé satisfacción (por los mismos) Amén.

«Que el Padre que creó al hombre, le maldiga. Que el Hijo que sufrió por nosotros, le maldiga. Que el Espíritu Santo que nos otorgó el bautismo, le maldiga (a Obadiah). Que la sagrada cruz con la que Cristo por nuestra salvación triunfó de sus enemigos y subió a los cielos, le maldiga. «Que la santa y eterna Virgen María, madre de Dios, le maldiga. Que los ángeles y arcángeles, dignidades y potestades y los ejércitos celestiales, le maldigan. [Nuestros ejércitos maldecían fuertemente en Flandes, dijo mi tío, pero nunca de esta manera. Y, por mi parte, creo que nunca tendría el atrevimiento de dirigirle a mi perro una maldición de esta especie.]

«Que San Juan Bautista, San Juan Evangelista, San Pedro y San Pablo y San Andrés, y todos los apóstoles de Cristo juntos le maldigan. Y que el resto de los discípulos y los otros cuatro evangelistas que con su predicación convirtieron al universo mundo y cuyos hechos resultaron gratos a Dios Todopoderoso, le maldigan (a Obadiah).

«Que el coro sagrado de santas vírgenes, que por la honra de Cristo han despreciado las cosas del mundo, le maldigan. Que todos los santos que desde el principio del mundo hasta la consumación de los siglos se hayan hecho dignos de Dios, le maldigan. Que el cielo y la tierra y todas sus cosas santas, le maldigan a él (a Obadiah) o a ella (o a quien quiera que con su mano hubiese atado los nudos).

«Que él (Obadiah) sea maldito dondequiera que vaya, en casa o en los establos, en el jardín o en los campos, en el camino o en el sendero, en el bosque, en el agua, en la iglesia. Que sea maldito en la vida y en la muerte [aquí mi tío tomando ventaja de una blanca en el compás de su tonada, alargó el silbido de una nota hasta el final de una frase]. Que sea maldito al comer y al beber, al dormir y al sestear, y al descansar, y al orinar y al defecar y al sangrar.

«Que él (Obadiah) sea maldito en todas las facultades de su cuerpo, que sea maldito interior y exteriormente. En el pelo de su cabeza, en su cerebro y en su vértice. [¡Esa sí que es una maldición!, dijo mi padre], en sus sienes, en su frente, sus orejas, sus cejas,, sus mejillas, sus mandíbulas, los orificios de su nariz, sus dientes, y muelas, sus labios, su garganta, sus hombros, sus muñecas, sus brazos, sus manos, sus dedos.

«Que sea maldito en su boca, en su pecho, en su corazón y en su vientre incluidas sus visceras y el estómago.

«Que sea maldito en sus ríñones, en sus ingles [¡que Dios le perdone!, dijo mi tío], en sus muslos y en sus genitales [mi padre sacudió la cabeza] y en sus caderas y en sus rodillas, sus piernas, sus pies y sus uñas.

«Que sea maldito en todas las coyunturas de sus miembros, desde la cabeza hasta la planta de sus pies. Que el hijo de Dios vivo, con toda la gloria y majestad…» [aquí mi tío echando la cabeza atrás produjo un altisonante y largo «uuaahd…», algo situado entre un sonoro ¡holáa! y la propia palabra última de la frase].

Por las áureas barbas de Júpiter y de Juno (si es que ésta las tenía) y por todas las demás barbas de la mitología que, a decir verdad, no deben de ser pocas, a juzgar por lo que dan de sí las barbas de sus dioses celestiales y los aéreos y los marinos, para no mencionar las barbas de los dioses ciudadanos y campesinos, y de las diosas celestiales, sus esposas, o los dioses infernales, sus prostitutas y concubinas (éstas en el caso también de que las tengan); todas esas barbas, si he de creer a Varrón bajo palabra de honor, cuando se junten no sumarán menos de treinta mil barbas en efectivo dentro del régimen mitológico pagano5; si cada una de las barbas reclama el derecho y el honor de ser llevada, puedo asegurar que de las miserables sotanas que tengo en este mundo, sería capaz de dar la mejor de ellas, con tanta liberalidad como Cid Hamet 6 ofreció la suya, sólo por haber podido estar allí de pie y escuchar el acompañamiento de mi tío Toby.

«Que sea maldito, continuó el doctor Slop, y sea permitido que el cielo con todos sus poderes se levante contra él, lo maldiga y lo condene (a Obadiah 7), si no se arrepiente y da una satisfacción Amén. Así sea, así sea. Amén.»

Laurence Sterne: «Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy».

Traducción de José Antonio López de Letona

NOTAS

1 Puesto que algunos pusieron en duda, y otros negaron, la autenticiadad de la consulta de la Sorbona sobre la cuestión del bautismo, pareció conveniente publicar el texto original de esta excomunión; el Sr. Shandy agradece al secretario del deán y cabildo de Rochester que le facilitara una copia.
 
Ernulphus (1040-1124), obispo de Rochester, incluyó la excomunión que sigue en una recopilación de leyes, decretos papales y documentos de la catedral de Rochester. La transcripción que da Sterne se aproxima mucho al original.
 
2 Marcha compuesta por Henri Purcell en tiempos de la Gloriosa Revolución de 1688

3 Versión musical y Partitura del Lillabullero

4 Datan y Abirán, israelitas, se rebelaron contra Moisés y Aarón, y como castigo se los tragó la tierra. Vid. Números, XVI, 1-35.

5 Sterne se equivocó aquí al copiar de la Anatomía de la Melancolía de Burton. Según éste, Hesiodo afirmaba que había 30.000 dioses, y Varrón que había 300 jupiteres.

6 Autor imaginario a quien Cervantes atribuye buena parte de El Quijote.

7  N de G.: Donde dice «Obadiah», puede sustituirse por «el Gobierno» de cualquier país y de cualquier época, «el jefe», etc.

Páginas 46, 47, 48 (chapter XI).pdf de la edición inglesa The life and opinion of Tristram Shandy, de Laurence Sterne